Peonza rota
Otra vez la ruleta rusa de Google. Juego con Eva-si-vas y bichito, jugamos al trompo, a cogerlo delicadamente, con un cosquilleo ...de toda la mano que se subía en una lenta posesión delicada, sin apoyar demasiado, tomando y dejando a la vez,... (Cortázar, cuello de gatito negro). ¡Un Aleph en la mano!, parece imposible.
Buscando referencias en Google, sale una curiosa (aquí):
Yo fui un pájaro cuando tuve un trompo.
--Roberto Jorge Santoro
Me parece interesante; ¿quién será Roberto Jorge Santoro? Google otra vez, y ¡bang!, en toda el alma:
Buenos Aires, 13 de marzo (ANC-Utpba).- "Quién es Santoro? - Sangre grupo A, factor RH negativo, 34 años, una hija, 12 horas diarias a la búsqueda absurda, castradora, inhumana del sueldo que no alcanza. Dos empleos. Escritor surrealista, es decir realista del sur. Vivo en una pieza. Hijo de obreros, tengo conciencia de clase. Rechazo ser travesti del sistema. ¿Qué sistema? La podrida máquina social que hace que un hombre deje de ser hombre, obligándolo a tener un despertador en el culo, un infarto en el cuore, una boleta de Prode en la cabeza y un candado en la boca". Así se presentó en un reportaje de la revista Rescate en octubre de 1973, Roberto Jorge Santoro, poeta, periodista, editor, militante político, preceptor, pintor de brocha gorda, entre otros oficios, desaparecido el primero de junio de 1977, secuestrado de la escuela técnica en la que trabajaba. Una biografía insuficiente puede mencionar que creó y dirigió la revista Barrilete, que organizó una suelta de palomas para festejar su casamiento, que fue autor de Oficios Desesperados, De tango y lo demás, El último tranvía, Pedradas con mi patria, Literatura de la pelota, Uno más uno humanidad, No negociable, entre muchos otros libros; que colaboró en muchos medios locales y, como corresponsal, en publicaciones de México y España y Guatemala. Que era fanático de Racing. Porteño, tanguero y amante del fútbol, Santoro anotaba en una libreta los cantos de las hinchadas y las inscripciones de los camiones, en un archivo metódico en el cual conservaba todo su material, según relata su amigo Rafael Vázquez, en el libro "Periodistas Desaparecidos", editado por la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (Utpba). Participaba del grupo literario Roberto Arlt y ofrecía su arte a causas superiores, como cuando expresó: "O todo -incluída la literatura- para cambiar la sociedad, o todo para nada".
Yo también, Roberto, he sido pájaro. A mí también me han robado algún que otro trompo. Va por tí, Roberto. Y ya ves, Eva, a veces hay gente que se atreve a parar la peonza, a interrumpir su frenético giro de universo ensimismado.

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