Un niño de verdad

James Barrie:

Debería mencionar aquí que tenemos la siguiente manera de hacer historias: Primero yo se la cuento, y luego él me la cuenta a mí, y se entiende que será una historia bastante distinta; y entonces yo vuelvo a contársela con sus añadidos, y seguimos así hasta que nadie puede saber si la historia es más suya o más mía. En esta historia de Peter Pan, por ejemplo, el argumento y la mayor parte de las reflexiones morales son mías, aunque no todas, ya que este chico puede ser un moralista muy estricto. Pero las partes interesantes sobre las costumbres y maneras de los niños en su fase de pájaros son sobre todo recuerdos de David, que le vinieron apretando las manos en las sienes y pensando muy duro.
Peter Pan salió por la ventana, que no tenía rejas. De pie en el alféizar vio árboles a lo lejos, sin duda los Jardines de Kensington, y en cuanto los vio olvidó completamente que ahora era un niño en camisón y voló a lo lejos, por encima de los tejados hacia los jardines. Es maravillos que pudiese volar sin alas, pero estaba ansioso por ir allí y quizá todos podríamos volar si tuviésemos una confianza tan absoluta en nuestra capacidad de hacerlo como la que tenía Peter Pan esa noche.

(describiendo por primera vez a Peter Pan en The Little White Bird)

Un artículo extraño en Público sobre la publicación de El pajarito blanco, la novela en la que Barrie describe por primera vez a Peter Pan, me lleva a buscar sus obras en el proyecto Gutenberg. Miro esos textos, de los que sólo conocía Peter Pan, y reflexiono un poco en un día festivo, de silencio soleado y tranquilo.

Y me encuentro así, por sorpresa al final del capítulo, a Pinocho (el de Collodi, pasado o no por Walt Disney, o el de Bryan Aldiss, pasado o no por Kubrik-Spielberg):

Después de aquello se reían de Peter por haberse encaprichado tanto de la cometa; la quería tanto que incluso dormía con la mano apoyada en ella. Y yo creo que era bonito y patético a la vez, porque la razón de quererla tanto es que había pertenecido a un niño de verdad.

Twitter como herramienta de marketing en tiempo real

Le preguntan, dentro del Barcamp de Movilidad de open movilforum, a Rodolfo Carpintier por la existencia de twitter sin aparente modelo de negocio. Responde que twitter se tiene que buscar un futuro como herramienta de marketing en tiempo casi real.

Efectivamente, el motor de búsqueda de twitter es bastante completo, y produce feeds con actualizaciones muy rápidas.

Un ejemplo en python, que requiere sólo la instalación de feedparser:

>>> import feedparser
>>> search=feedparser.parse("http://search.twitter.com/search.atom?q=(movistar+OR+movilidad)+(barcamp+OR+movilforum)")
>>> for e in search.entries:
...   print "%s dijo: %s" % (e.author, e.title)
...

produce cuando lo pruebo durante las charlas, una lista de las referencias al barcamp de movilidad en el tiempo, relativamente precisa...

Otro ejemplo, búsqueda sobre la apachecon, cuya edición europea está teniendo lugar en Amsterdam, y que me estoy perdiendo este año...

Contame una historia

Anoche actuó Marina López en la milonga de Marcos, en la Casa de Guadalajara. Cantó, acompañada por su guitarra, dos canciones. Una de ellas era Sueño de Barrilete, un tango de Eladia Blázquez. Cuando lo presentó recordé Contame una historia, una de sus canciones que siempre me han llegado más.

Luego estuve charlando un poquito con ella en el artebar, donde actúa esta noche, y se lo comenté. No lo conocía. Me llamó la atención y, para que no se olvide, pongo acá la letra y el video de una hermosa versión de Valeria Lima.

Vos que tenés labia, contame una historia.
Metele con todo, no te hagas rogar.
Frename este absurdo girar en la noria
moliendo una cosa que llaman "verdad"...

Contame una historia distinta de todas,
un lindo balurdo que invite a soñar.
Quitame esta mufa de verme por dentro
y este olor a muerte de mi soledad...

Contame una historia...
Mentime al oído
la fábula dulce de un mundo querido, soñado y mejor...
Abrime una puerta por donde se escape
la fiebre del alma que huele a dolor...
Contame una historia
vos, que sos mi hermano,
volcame en la curda que me haga sentir
que aunque el mundo siga yirando a los tumbos,
aún vale la pena jugarse y vivir...

Batime que existen amigos derechos,
mujeres enteras que saben querer.
Y tipos con tela que se abren el pecho,
si ven que la vida te puso en el riel...

Contame la justa de un lecho de rosas.
¡Estoy tan cansado de andar por andar!...
Contame una historia con gusto a otra cosa,
y en la piel del alma poneme un disfraz...

La profesión va por dentro

Él estaba bastante triste, melancólico incluso. Por esa razón Ella le echaba un ojo discretamente. No tanto preguntándole como observando sus costumbres para detectar esos primeros indicios de depresión: descuido en el aseo, sedentarismo excesivo, vida solitaria, ...

Por eso Ella vio con mucho alivio que, pese a que por todos los síntomas Él tenía que estar pasando una mala racha, salía mucho a pasear de casa. Especialmente a esas horas difíciles: por la mañana temprano, al atardecer, etc.

Pasado un tiempo, cuando ya Él estaba mejor, hablaron un día. Cuando Ella le comentó lo que hemos narrado, Él le dio una respuesta que la dejó completamente fuera de juego: ¿Quieres saber por qué salía tanto a pasear a esas horas? Es sencillo. Esos días estaba realmente jodido, rompía a llorar por cualquier rincón de la casa. Saliendo a la calle, en cambio, me daba mucha más vergüenza romperme, y aguantaba mejor esos arrebatos...

Caos en la Sanidad de la Comunidad de Madrid

Caso uno:

El martes tuve una mala caída, y me fracturé la cabeza del húmero y una costilla. Tardé un poco en ir, hasta que el dolor, a las 6 horas o así, me demostró que la lesión era seria. Tras las horas razonables de espera en urgencias (entré a las 2h15 y salí a las 6h15 o así), me fui con una inmovilización del hombro y un informe donde se me decía que pidiese hora para el traumatólogo a las 3 semanas para comprobar si soldaba bien.

Al día siguiente voy a mi Centro de Salud, donde me dan hora, de urgencias, para 9 semanas después. Sí, en teoría debería seguir inmovilizado nueve semanas, con la consiguiente pérdida de masa muscular, para que un traumatólogo compruebe demasiado tarde si está bien soldado el hueso o no...

En la práctica, como consensué con mi médico de cabecera, me quitaré la inmovilización si todo va bien y esperaré otras 4 o 5 horas en urgencias si veo que algo no está del todo bien dentro de tres semanas, e iré a la cita de las nueve semanas simplemente para poner colorado al médico y dejarles una reclamación escrita en el hospital. Encima ya no puedo ir a Quintana ni siquiera al nuevo hospital de Puerta de Hierro, sino al de El Escorial, que me obliga a trasbordar autobuses y me sigue dejando a 20 kilómetros y más de una hora de mi centro de especialidades.

Caso dos:

Estoy sufriendo un proceso, aparentemente de malabsorción intestinal, por el que he perdido 20 kilos de peso a lo largo de este año. Cuando finalmente conseguí hora en el Hospital Puerta de Hierro, en Medicina Interna 2, me encargan una gran cantidad de pruebas y me dicen que, cuando las tenga hechas, vuelva a pedir hora... Pero cuando vuelvo ya no están allí. Los han trasladado al monstruo, un nuevo hospital gigantesco, caótico y mal gestionado, que conserva el nombre del antiguo, en Majadahonda. Cosas que veo a primera vista:

Efectivamente, los Peperos madrileños parecen añorar la extraordinaria placidez del franquismo, y quieren que recuperemos esos hermosos tiempos de los 60 de tremendas colas en la sanidad, por la vía de la privatización. No contentos que endeudarse en cemento para todos los madrileños de esta y las dos próximas generaciones, tenemos ahora hospitales fantasmales que no funcionan, con una gestión lamentable pero privada. No sé si privada, pero privados parecen ir a la vista del absoluto descontrol.

Por favor, reclamen. Reclamen cada vez que les hagan una en la sanidad. Las respuestas, lo verán, son de risa. Pero al menos les joderán las estadísticas de calidad del servicio.

Parad hojas del arte

En uno de los innumerables universos paralelos al nuestro, existe una versión políticamente correcta y vegetariana de las pinturas negras de Goya, que incluye un Saturno devorando sus hojas más bien verdoso y antioxidante.

El humano

Dicen que un escritor publicó, en su libro Cuentos sobre humanos, el siguiente microrrelato:

Cuando despertó el dinosaurio, todavía estaba alli.

Dicen también que, desde otro mundo, Augusto Monterroso aplaudió el manejo del punto de vista y las comas, ya que no de las comillas, del afamado autor dinosáurico...

Solidaridad de género

De pequeñito le dijeron: “los hombres no lloran”, con un tono imperativo y seco.
Al oirlo le entró una pena muy grande y dos lagrimones empezaron a correrle
por las mejillas.

Estación en curva

Se contracturan
frío, reloj y espalda
Llueve otro otoño...

La curva de las mujeres y las vidas de otros

Leo el reportaje sobre La curva de las mujeres en El Pais. Quince mujeres y un adolescente fueron torturados, muertos y enterrados en una curva de la carretera, cerca de Grazalema. Me deja muy impresionado una frase cerca del final del reportaje:

Pero alguien que permanecerá para siempre anónimo dejó una señal
que permitiría reconocer con los años aquel lugar:
una cruz formada con piedras sobre la fosa.

¿Y ese personaje anónimo que marcó el lugar de la tragedia?. Como el protagonista de La vida de otros, se resiste a colaborar dejando en el anonimato esas muertes, esas vidas. Las marca para señalárnoslas... Vidas de otros...

Hablé en inglés sobre las vidas de otros, una maravillosa película, a raiz de una cita de su director sobre la verdad y la densidad de la ficción. Esa película tiene una clara bisagra, en que dos (¿los tres?, obsérvese cómo Christa-Maria protege a Dreyman mientras toca) de los personajes toman decisiones cruciales en el desarrollo de la trama. Tras tocar esa “Sonata para un buen hombre” tan importante en el guión, Dreyman dice:

Ya sabes lo que dijo Lenin de la Apassionata, de Beethoven:
"Si la sigo escuchando nunca acabaré la Revolución".
¿Puede alguien que haya escuchado esta música, quiero decir
que la haya sentido plenamente, ser una mala persona?

Parece que, entre los que participaron o fueron testigos de esa cruel vendetta en Grazalema, alguien fue lo suficientemente buena persona como para marcar con una cruz de piedras (¿una cruz cristiana o una X cartesiana? realmente no importa) el fin de esas vidas, para que nosotros podamos recordar ahora que son vidas de otros.

Porque, por una extraña variación del principio antrópico, son siempre vidas de otros las que recordamos en todas las tragedias. Sus vidas dejaron de reverberar en el sitio marcado con la cruz, y nosotros, los supervivientes, somos los únicos que podemos recordar y mantener así parte de sus vidas viva en nuestra memoria.

Notas para el guión de "Astrología Sentimental, un curso práctico"

Ella entra en la casa sin hacer mucho ruido.
Él duerme en su habitación.
Ella se acerca a la cama, se mete entre las sábanas y le da un beso de amor y cariño, más tierno que apasionado.
Él se despierta lentamente, la mira. No esperaba algo así. Se echa a llorar, emocionado.
Ella se le queda mirando, con una expresión de amor, y le dice: “¿por qué lloras?”
Él contesta, entre tierno y burlón: “Porque soy de agua”.
Mucho antes hemos sabido que él le reprochaba a ella su frialdad porque ella “es de aire” (libra), mientras se arrogaba el liderazgo emocional porque él “es de agua” (escorpio).
Ella le dice, con expresión seria: “Entonces, ¿tengo yo que estornudar ahora?
No hemos dicho todavía que el sentido del humor de ella, fascinante, no siempre resulta fácil de seguir

Ensayo para una biografía

Siempre quiso que los pajarillos se posaran espontáneamente en sus hombros y en su mano. Lo intentó repetidamente durante sus últimos años de vida con el pensamiento y con la actitud, sin jamás conseguirlo. Su biógrafo extraoficial, un vecino que lo observó en silencio durante buena parte de aquellos años, por la ventana y durante sus paseos, opina, no obstante su fracaso, que el mero hecho de intentarlo de corazón bastó para convertirlo en mejor persona.

Usando git para parchear regresiones

Hay varias razones primarias por las que git me parece lo más interesante en el espacio de DSCM (Decentralized Source Code Management):

un ejemplo del último uso: el otro día encontré y reporté un bug trivial en python. Quise averiguar después de reportarlo en qué ramas de desarrollo estaba todavía presente, así que tuve que escribir la siguiente línea:

sgala@marlow ~/newcode/python.git (py3k)$ for i in $(git branch -a| sed
-e "s/\*//"); do if git rev-parse --verify $i:Include/pymath.h
>&/dev/null ;then PAGER= git grep doube $i:Include/pymath.h 2>/dev/null
; fi; done
benjaminp-testing:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
okkoto-sizeof:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
py3k-ctypes-pep3118:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
py3k-urllib:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r26a3:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r26b1:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r26b2:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r30a5:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r30a5-real:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r30a5-real@62867:Include/pymath.h:extern double copysign(doube,
double);
tags/r30b1:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tags/r30b2:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tlee-ast-optimize:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
tnelson-trunk-bsddb-47-upgrade:Include/pymath.h:extern double
copysign(doube, double);
trunk-math:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);

Lo que hace es: de todas las ramas del repositorio git branch -a| sed -e "s/\*//" ,
si en ellas está el archivo Include/pymath.h , es decir, si
git rev-parse --verify $i:Include/pymath.h >&/dev/null devuelve un código de retorno de no error,
imprime un grep de la string incorrecta PAGER= git grep doube $i:Include/pymath.h 2>/dev/null , sin errores.

En vez de ese simple comando, nada impediría mover la copia de trabajo a cada rama y probar un nuevo test, etc. Es esa gran flexibilidad, hija tanto de tener a mano todo el repositorio como de la gran eficiencia de gestión de la copia de trabajo, lo que más me gusta de su uso en el cliente. Y también la facilidad de uso de git log --stat -p --color -M -C para ver los cambios recientes, mucho mejor que intentar entender los correos que envían otros sistemas.

Mi productividad como depurador, que es casi sin duda el trabajo que mejor hago como desarrollador de software, el único en el que me consideran y me considero en la élite mundial, ha crecido tremendamente desde que tengo esa herramienta a mano. Así que ahora lo primero que hago cuando me enfrento a una base de código nueva es buscar un repositorio git o bien usar las herramientas adecuadas para crearlo.

Declaración de Intenciones

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.

Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.

Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.

Alta te quiero,
como chopo que al cielo
se despereza.
Pero no mía.

Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.

Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Agustín García Calvo
(Canciones y soliloquios, 1976)
Cantada por Amancio Prada

Koans en el espíritu de una sitcom postmoderna

Tras una larga conversación, en la que se habló de muchas cosas, Ella le deseó: “Buena suerte con ella”. No hablaba de Ella, se refería a una chica a la que Él pretendía. Él quedó un rato pensativo, y le contestó: “Como estuvimos hablando antes, mantengámonos en el presente, y sin crear expectativas. Digamos mejor ‘Espero que disfrutes de momentos dulces con ella’. Creo que es un objetivo más realista. Cuantificable y medible.”
Se quedó pensativo durante un momento, y continuó: “Cuando se aplica repetidas veces, nos llevará a esa ‘Buena Suerte’ sostenida que me deseabas al principio, pero de una manera mucho más constructiva.”
Ella, gestora de proyectos, que no había entendido gran cosa la discusión teórica previa sobre intentar estar en el presente y no hacerse expectativas o ilusiones, comprendió en ese preciso momento.

Unos días antes, por otra parte, Él había observado que Ella (hablamos ahora de otro Él y otra Ella) era muy insegura, y siempre intentaba ser la primera en algo, para no verse relegada. Un día se lo comentó, y ella estuvo, hasta cierto punto de acuerdo. “Así que, por ejemplo, te dedicas al tango porque es algo que te puede permitir mejorar contínuamente, y por tanto destacar, ¿no?”, dijo Él. Ella asintió. Él quedó un momento en silencio y dijo: “Si tienes que destacar en algo, ¿por qué no vas a la raiz e intentas ser la persona más feliz del mundo? Ese esfuerzo valdría sin duda la pena.”

Hubo un silencio largo. Ella no dijo nada, pero sus ojos brillaron con un fulgor qua la hizo, durante un rato, extrañamente feliz.

Vida en la zona "excluída"

La frontera entre Ucrania y Bielorrusia parte la zona de exclusión
en dos regiones más o menos similares, pero esto no tiene significado
para la fauna salvaje.
En una ocasión, al aparecer un solitario oso pardo, los ucranianos
pensaron que llegaba de Bielorrusia, y los bielorrusos pensaron
que venía de Ucrania.
En cuanto al oso, desapareció, sin dejar pistas ni de su origen ni de su destino.

Mary Mycio, Wormwood forest: a natural history of Chernobyl, citado por Público

Siempre recordaré cómo le impactó a Julia la frase del matemático de Jurassic Park (Jeff Goldblum) cuando ve que los huevos, aparentemente esterilizados científicamente, están eclosionando: la vida se abre camino. Yo le había explicado con mucho cuidado [la teoría de la evolución, y cómo, por definición, el éxito de la vida se mide por su capacidad de sobrevivir y perpetuarse.

Le había explicado cómo la fuerza ciega de la evolución se impone a las pretensiones del poder científico del ser humano, de la misma manera que la aparición de la mecánica no lineal y la teoría del caos derrumbaron las pretensiones de conocimiento absoluto de los físicos de finales del siglo XIX. Afortunadamente, tras bajar el escalón geocentrista y el eurocentrista, seguimos bajando desde el pedestal infantil en el que nos sube el pensamiento mágico: el escalón de asumir que podemos explicar el mundo, el de creer que podemos destruirlo (¡ah, las pesadillas de la SciFi post Hiroshima!), el de pensar que el ser humano es el único ser inteligente sobre la tierra,...

Hasta que podamos hablar de igual a igual con las bestias, los peces  y los pájaros (que diría Konrad Lorenz) y decir con él (y con Vincent Van Gogh):

En la Naturaleza la verdad supera en belleza a
todo lo que puedan imaginar nuestros poetas,
que son los únicos encantadores que existen.

Culpa por la impotencia ante el castigo

Pequeña adúltera,
con el pelo pajizo

antes de tu castigo,
desnutrida, tu rostro
oscuro era hermoso.
Mi pobre chivo expiratorio,

Casi te amo
pero, lo sé, habría tirado,
las piedras del silencio.

Seamus Heaney, punishment, fragmento, traducción mía

Heaney canta ahí a la momia de una adúltera sometida a sacrificio ritual y expresa su sensación de culpa a través de las eras.

Belleza americana rodada por un europeo

La escena de la bolsa de plástico que baila en American Beauty, que ya hemos citado aquí, tiene un claro referente en Paris, Texas: la escena en la que Travis vuelve a beber y Hunter tiene que ayudarle a llegar a un lavomatic para dormir. Por delante de ellos se arrastran papeles de periódico arrugados hacia la cámara mientras suena la música de Ry Cooder. Cuando la vi no pude evitar recordar la otra escena, veinte años después. Creo que la referencia es clara, aunque habría que preguntarle a Sam Mendes para estar seguro de si hay un homenaje consciente o simplemente la memoria inconsciente de trabajar a partir de este plano.

Poco después de este clip Travis le cuenta a Hunter otra parte de la historia de sus padres, que se mezcla indisolublemente con la de su hijo y sus padres: Travis y Jane. Una película profundamente edípica, con un Travis que vuelve de la nada para convertirse en padre de nuevo y, con la ayuda de su hijo, matar al padre (él mismo) y desaparecer. En el proceso habla de Paris, Texas, el lugar de donde viene él, tanto metafóricamente como, quizá, después de esa muerte en vida de la que resucita al comienzo de la película.

He had this idea about her.
He looked at her...
But he didn't see her.
He... He saw this idea.
And he told people that she was from Paris. A big joke.
He started telling everybody all the time,
Finally it wasn't a joke anymore.
He started believing it.

Dando forma al futuro

Vuelan cien moscas.
Un gato, sobre el muro,
sueña la noche...

Comportamiento emergente, una metáfora

Todos los sistemas complejos muestran comportamiento emergente.
Por ejemplo, una nota aislada en una sinfonía de Beethoven
golpea al oyente como un sonido sencillo, pero juntas,
de la manera en que Beethoven las dispuso, las notas
pueden impactar al oyente a un nivel más alto (emocional e
intelectual).
Google nos da un buen ejemplo informático:
una página Web, tomada aisladamente, es difícil
de evaluar con respecto a su utilidad, corrección y
popularidad. Pero, tomadas juntas, las páginas Web
proporcionan información útil, que se puede extraer con
el algoritmo PageRank. La inteligencia aparente de 
Google Search es una propiedad emergente.

Peter Van Roy, The Challenges and Opportunities of Multiple Processors: Why Multi-Core Processors are Easy and Internet is Hard, via LtU

Memojo