La regla de tres

Hay una regla del baseball que descubrí por internet, y que me ha marcado en muchos aspectos. Se trata de Three strikes you’re out, es decir, Tres fallos y fuera.

La regla la aplico, sobre todo, en situaciones afectivas, donde siempre acabo quemándome las alas como una polilla dando cabezazos contra una bombilla de alto consumo. Todavía no estoy al 100% de la última vez que tuve que aplicar la regla, y ya me está tocando volver a usarla.

Es muy sencilla. Cada vez que alguien traiciona mi confianza o rompe una de las reglas de simetría de la relación, le apunto un strike. A la de tres, sale de mi vida (que viene a ser lo mismo que yo salgo de la suya). Para que no haya problemas en su aplicación, aviso siempre de que estoy aplicando esa regla por adelantado, y soy generoso en lo que se considera un strike y lo que no.

Y es que tiendo a relaciones neuróticas con rebotes contínuos entre daño y pasión, y uno va estando ya viejo para estas cosas. En muchos casos me tengo que morder las manos hasta hacerme sangre para no seguir en el bucle maldito, pero siempre es mejor eso que acabar como la última vez.

Acabo como acaba Kafka su Discurso ante una Academia:

En cualquier caso, no quiero el juicio de ningún hombre.
Sólo que progrese el Conocimiento. Sólo informo.
Incluso a ustedes, estimados caballeros de la Academia,
sólo les he hecho un informe.

(Para lo que pueda valer) ;-)


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Posted by anonymous at

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