Tostadoras, gatos y copos de nieve

Más material de Munnecke. En este artículo nos habla de las propiedades emergentes de forma muy sugerente:

Empieza diciendo "Supongamos que comparamos tostadoras y gatos. Los dos son de tamaño similar, los dos objetos familiares". Pasa luego a discutir cómo la tostadora se puede desarmar y estudiar, y que nuestra habilidad para entenderla es mayor cuanto mayor sea la precisión de nuestra comprensión. La forma de funcionar y la forma de fallar de una tostadora son casi equivalentes. La tostadora es igual a la suma de sus partes.

Sigue luego con los gatos. No se puede diseccionar un gato (¡No intentes esto en casa!), volverlo a montar y tener el mismo gato. Comprender la forma de morir de un gato no nos ayuda (demasiado) a entender por qué vive. El gato es mayor que (dice él, distinto de, diría yo) la suma de sus partes (¿se puede descomponer un gato en partes?).

Hasta aquí nada demasiado original, los emergentes. Compara los tiempos en que los documentos se escribían en procesador de texto y no había virus informáticos, y cómo al unir todos esos procesadores de texto aparecen fenómenos nuevos.

Va luego a un tercer tipo de fenómeno: la transición de fase. Describe cómo en un sistema complejo (una nube), con las condiciones adecuadas, se forman copos de nieve de forma simétrica. Este tipo de sistemas son difíciles de entender desde la perspectiva mecanicista de las tostadoras y desde la emergente de los seres vivos. Lo que busca (está en el área de la cooperación), casi al final:

Entonces, ¿cómo creamos un entorno en el que las cosas buenas
se condensen como copos de nieve, en vez de construirlas como
tostadoras?

Un aspecto interesante de la discusión es que la parte del gato se podría hacer con un ordenador. Es decir: mi padre, ingeniero aeronáutico, entiende perfectamente una tostadora, pero se muestra desconcertado ante los ordenadores. Me ha visto alguna vez desmontarlos y montarlos y no entiende gran cosa. Es normal. No ha estudiado lógica binaria, ni la teoría que hay debajo. Le faltan conceptos esenciales (procesador, memoria, máquina de Turing, ...) para poder entenderlos. En cambio entiende perfectamente un motor, o incluso una vieja radio de válvulas.

Me imagino que podría conseguir que mi padre comprenda el funcionamiento de un ordenador en dos o tres horas si le apetece escucharme. Con Julia me costó una hora, más o menos, un día que la tenía (audiencia cautiva) aburrida en el coche, de camino a Alicante. Pero Julia tenía más experiencia práctica.

Como el gato, desmontar y montar un ordenador no nos ayuda (demasiado) a comprenderlo. Necesitamos, además, estudiar el contenido de las memorias persistentes (disco duro, los varios BIOS, microprograma en el procesador) y la arquitectura (el juego de instrucciones) de su procesador. Pero con esa información sí podríamos entenderlo, e incluso emularlo perfectamente (en otro ordenador, por supuesto). Eso no es posible (de momento) con un ser vivo (Sí, soy reduccionista, ¿pasa algo?), aunque conozcamos el código genético y la arquitectura básica de sus células.


Santiago Gala Blog comments 070704_2

(Espero que no haya ningún gato escuchándote) g.


Estaba mi gata. Además, no puedo decir eso de Ella jamás lo haría porque la he visto desmontar pájaros, saltamontes, polillas y algún ratón ya. Sigue sin entender cómo funcionan, pero está cada vez más gorda. --Santi

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