Contra la estupidez

Vía Simon Phipps, de Sun, a quien conocí este verano en EuroFOO, me entero de la vuelta de William Gibson a su blog. Vuelve para hacer campaña contra Bush porque como dijo el filósofo español Unamuno, "a veces, callarse es mentir".

William Gibson (a quien ya cité en su referencia a Orwell), incluye referencias interesantes Una de Bruce Sterling, a quien me ofrecí para traducirle su "Hacker Crackdown" al español, algo que luego no cuajó, allá por el 95.

Bush habla y piensa como Milosevic. Perderá, pero lo más descorazonador es la perspectiva de sus negadores de la realidad religio-nacionalistas agarrándose firmemente a la gloria sagrada de su causa perdida durante los próximos cien años. Vivimos bajo la confederación. No somos más que un puñado de granjeros pios y orgullosos."

Me recuerda a Felipe González, intentando debilitar al gobierno de Zapatero con la petición de un indulto que incluye las mismas componentes de negación de la realidad y causa perdida.

También me recuerda, porque aquí de imbéciles no andamos escasos, cómo me indignó oir a Zaplana quejarse, durante el debate del Yakolev, porque Bono (escurridizo como pocas veces lo había visto) le hizo daño con la verdad. Daño que, según Zaplana, no estaba justificado porque “ya hemos perdido las elecciones”.

Y el homo charlotiensis, desde Washington, amenazando con desastres absolutos. Un converso de los que decía Sterling.

Otra referencia, de Jon Suskinds, citada en al misma página de Gibson, que asusta mucho. Se la dijo un asesor de Bush cuando le llamó a la Casa Blanca para echarle la bronca por un artículo:

El consejero dijo que gente como yo estaban “en lo que llamamos la comunidad basada en la realidad”, que definió como gente que “cree que las soluciones aparecen a partir de un estudio juicioso de la realidad que se puede percibir”. Asentí y murmuré algo sobre principios que nos iluminan y empirismo. Me cortó. “El mundo ya no funciona así,” siguió. “Ahora somos un imperio y, cuando actuamos, creamos nuestra propia realidad. Y, mientras ustedes estudian esa realidad — juiciosamente, como no — actuamos otra vez, creando otras nuevas realidades, que ustedes estudian también, y así es como acaba todo. Nosotros somos agentes de la historia... y ustedes, todos ustedes, seguirán ahí estudiando lo que hicimos”.

Lo peor es que es verdad ¿cómo pudieron hacerlo tan mal? Es comparable, completamente comparable, a la locura colectiva de nazismo o estalinismo, otros fabricantes de realidad. Y, mientras tanto, en Israel los pacifistas tienen que aprobar un plan que implica 150 palestinos muestos, arbitrariamente, porque si no a Sharon se le rebela la mitad de su partido y no se retira de Gaza. La mitad de su partido que no se conforma con estar de sangre hasta los tobillos, y quieren que les llegue a la cintura. La mitad de Likud que no estará satisfecha hasta que la comparación entre nazis e israelíes salga favorable a los nazis.

Gibson habla también de netwar, de cómo los teóricos en el Pentágono estaban seguros de que nunca se repetiría un Vietnam hoy en día, porque ya habían aprendido, en otra de sus entradas. Luego nos dice cómo se ignoró lo que decían esos asesores.

Y es que la fabricación de realidad tiene otro nombre entre los psiquiatras: PSICOSIS.

Add your comment












Nav Bar