Elogio de la Velocidad
La depresión se caracteriza porque tienes la sensación de que el mundo va mucho más deprisa que tu, que apenas tienes tiempo de mantenerte a la par. La manía por todo lo contrario. La ansiedad suele intervenir en la transición.
En mi caso, llevo casi dos años en una disociación extraña: mientras mis seudópodos parecen llegar cada vez más lejos, y veo mejor cada vez, toda mi relación con el mundo (económica, social, laboral) se ha ido deteniendo.
Ahora por fin, parece que mi cabeza decide detenerse a esperar a mi cuerpo, y me siento muy lento. No puedo evitar acordarme del cuento favorito de Eva de las historias de cronopios y famas. Aunque se rió mucho con Educación de Príncipe, el que más le gustó es este:
Tortugas y cronopios Ahora pasa que las tortugas son grandes admiradoras de la velocidad, como es natural. Las esperanzas lo saben, y no se preocupan. Los famas lo saben, y se burlan. Los cronopios lo saben, y cada vez que encuentran una tortuga, sacan la caja de tizas de colores y sobre la redonda pizarra de la tortuga dibujan una golondrina.
Yo, que me siento ahora tortuga, necesito un cronopio que saque sus tizas de colores y, por favor, me dibuje una hermosa golondrina en la chepa. ¿quién se anima?

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