Ilya Prigogine

Ayer murió, en Bruselas. Los de outerthought deben estar tristes.

Lo descubrí en el Obituario de El Mundo . Yo pensaba que había muerto hace mucho, ya que nunca supe situarlo exactamente en la linea temporal. Conocía mucho más de sus teorías que de su vida.

Ruso, emigró joven, poco después de la Revolución. Primero a Alemania, después a Bélgica. Las dos Guerras mundiales le debieron pasar por encima. No es extraño, pués, que su aportación fundamental a la ciencia la resuma Eduardo Suárez como:

La teoría de Ilya Prigogine hace saltar por los aires 
el concepto mecánico del Universo. El mundo ha dejado 
de ser un reloj perpetuamente engrasado, cuyo engranaje 
no conocemos. El caos que percibimos no es producto de 
nuestra ignorancia: existe en la Naturaleza.

Tampoco es extraño que, de acuerdo con su autobiografía, viviese en el futuro. Cita allí a Bergson:

Cuanto más profundamente estudiamos la naturaleza
del tiempo, mejor entendemos que duración 
significa invención, creación de formas,
elaboración continua de lo absolutamente
nuevo.

Es decir, sólo existimos si somos capaces de dejar nuestra huella en el tiempo. Si algunas de las ondas y fluctuaciones que mueven el estanque llevan nuestras vibraciones.

Si ahora Stefano y otros pensadores del software evolutivo piensan en comunidades es, entre otras cosas, porque Prigogine cambió el foco de estudio de la termodinámica.

En su época, lo interesante, se creía, estaba en el equilibrio, y la Segunda Ley de la Termodinámica reflejaba, dice, fenómenos parásitos, que frenaban procesos.

Cita la crítica de un experto en el año 1946, crítica que refleja la enfermedad más profunda del pensamiento del siglo XX:

Me sorprende que le preste más atención
a los fenómenos irreversibles, que son 
esencialmente transitorios, que al resultado 
final de su evolución, el equilibrio.

Acaba su autobiografía así: Conozco la fragilidad del presente, pero hoy, considerando el futuro, me siento un hombre feliz.

Prigogine, con su estudio de los sistemas disipativos, nos ayudó a descubrir que hay fenómenos que solo ocurren cuando estamos lejos del equilibrio. La vida, las sociedades, solo pueden existir lejos del equilibrio termodinámico del pensamiento único y los cementerios.

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