La profesión va por dentro
Él estaba bastante triste, melancólico incluso. Por esa razón Ella le echaba un ojo discretamente. No tanto preguntándole como observando sus costumbres para detectar esos primeros indicios de depresión: descuido en el aseo, sedentarismo excesivo, vida solitaria, ...
Por eso Ella vio con mucho alivio que, pese a que por todos los síntomas Él tenía que estar pasando una mala racha, salía mucho a pasear de casa. Especialmente a esas horas difíciles: por la mañana temprano, al atardecer, etc.
Pasado un tiempo, cuando ya Él estaba mejor, hablaron un día. Cuando Ella le comentó lo que hemos narrado, Él le dio una respuesta que la dejó completamente fuera de juego: ¿Quieres saber por qué salía tanto a pasear a esas horas? Es sencillo. Esos días estaba realmente jodido, rompía a llorar por cualquier rincón de la casa. Saliendo a la calle, en cambio, me daba mucha más vergüenza romperme, y aguantaba mejor esos arrebatos...
Caos en la Sanidad de la Comunidad de Madrid
Caso uno:
El martes tuve una mala caída, y me fracturé la cabeza del húmero y una costilla. Tardé un poco en ir, hasta que el dolor, a las 6 horas o así, me demostró que la lesión era seria. Tras las horas razonables de espera en urgencias (entré a las 2h15 y salí a las 6h15 o así), me fui con una inmovilización del hombro y un informe donde se me decía que pidiese hora para el traumatólogo a las 3 semanas para comprobar si soldaba bien.
Al día siguiente voy a mi Centro de Salud, donde me dan hora, de urgencias, para 9 semanas después. Sí, en teoría debería seguir inmovilizado nueve semanas, con la consiguiente pérdida de masa muscular, para que un traumatólogo compruebe demasiado tarde si está bien soldado el hueso o no...
En la práctica, como consensué con mi médico de cabecera, me quitaré la inmovilización si todo va bien y esperaré otras 4 o 5 horas en urgencias si veo que algo no está del todo bien dentro de tres semanas, e iré a la cita de las nueve semanas simplemente para poner colorado al médico y dejarles una reclamación escrita en el hospital. Encima ya no puedo ir a Quintana ni siquiera al nuevo hospital de Puerta de Hierro, sino al de El Escorial, que me obliga a trasbordar autobuses y me sigue dejando a 20 kilómetros y más de una hora de mi centro de especialidades.
Caso dos:
Estoy sufriendo un proceso, aparentemente de malabsorción intestinal, por el que he perdido 20 kilos de peso a lo largo de este año. Cuando finalmente conseguí hora en el Hospital Puerta de Hierro, en Medicina Interna 2, me encargan una gran cantidad de pruebas y me dicen que, cuando las tenga hechas, vuelva a pedir hora... Pero cuando vuelvo ya no están allí. Los han trasladado al monstruo, un nuevo hospital gigantesco, caótico y mal gestionado, que conserva el nombre del antiguo, en Majadahonda. Cosas que veo a primera vista:
- las líneas de teléfono que tienen pasan de comunicar a no contestar sin término medio, no conseguí contactar en una semana entera hasta que me fui allí (dos autobuses, 50 km pasando por Madrid, más de una hora)
- los autobuses que llevan allí paran en un solar lleno de matojos, sin marquesinas, a 300 metros del hospital. ¿Por qué?
- de tres líneas, una directa y dos con trasbordo, que me llevan a casa, como descubro una vez allí, las tres salen a las horas en punto, lo que me garantiza una espera de casi una hora si salgo a y cinco como fue el caso.
- los puestos de admisión son insuficientes, especialmente con el caos informático. Casi todo el mundo por allí lleva chapas de Siemens o va con taladradoras en la mano como terminators.
- la distancia a las consultas es inhumana, 300 metros desde admisión a Medicina Interna, me pregunto cómo van a recorrerlas los enfermos. Deberían poner reavituallamiento a mitad de camino.
- me preguntan el nombre del médico que me vió, les digo que era una mujer, creo recordar que Inmaculada, y cuando miran y ven que sólo hay hombres en ese servicio, se justifican en que “no importa, será una interna...” (¿por qué me preguntas entonces el nombre, gilipollas?)
- me dan hora con un médico, sospecho que elegido a ojo, un día que, descubro después, resulta en conflicto con mi horario de clases. Cuando envío un email para intentar cambiar la cita, la persona que me atiende me dice que la fecha que le consta es una semana posterior a la que tengo impresa en mi Carta de Cita. Me dice también que sólo puede darme cita en jueves (el día de conflicto), y decido conservar la anterior y pedir baja laboral para poder ir al especialista (grandioso).
Efectivamente, los Peperos madrileños parecen añorar la extraordinaria placidez del franquismo, y quieren que recuperemos esos hermosos tiempos de los 60 de tremendas colas en la sanidad, por la vía de la privatización. No contentos que endeudarse en cemento para todos los madrileños de esta y las dos próximas generaciones, tenemos ahora hospitales fantasmales que no funcionan, con una gestión lamentable pero privada. No sé si privada, pero privados parecen ir a la vista del absoluto descontrol.
Por favor, reclamen. Reclamen cada vez que les hagan una en la sanidad. Las respuestas, lo verán, son de risa. Pero al menos les joderán las estadísticas de calidad del servicio.
Parad hojas del arte
El humano
Dicen que un escritor publicó, en su libro Cuentos sobre humanos, el siguiente microrrelato:
Cuando despertó el dinosaurio, todavía estaba alli.
Dicen también que, desde otro mundo, Augusto Monterroso aplaudió el manejo del punto de vista y las comas, ya que no de las comillas, del afamado autor dinosáurico...
Solidaridad de género
Al oirlo le entró una pena muy grande y dos lagrimones empezaron a correrle
por las mejillas.
Estación en curva
Se contracturan frío, reloj y espalda Llueve otro otoño...
La curva de las mujeres y las vidas de otros
Leo el reportaje sobre La curva de las mujeres en El Pais. Quince mujeres y un adolescente fueron torturados, muertos y enterrados en una curva de la carretera, cerca de Grazalema. Me deja muy impresionado una frase cerca del final del reportaje:
Pero alguien que permanecerá para siempre anónimo dejó una señal que permitiría reconocer con los años aquel lugar: una cruz formada con piedras sobre la fosa.
¿Y ese personaje anónimo que marcó el lugar de la tragedia?. Como el protagonista de La vida de otros, se resiste a colaborar dejando en el anonimato esas muertes, esas vidas. Las marca para señalárnoslas... Vidas de otros...
Hablé en inglés sobre las vidas de otros, una maravillosa película, a raiz de una cita de su director sobre la verdad y la densidad de la ficción. Esa película tiene una clara bisagra, en que dos (¿los tres?, obsérvese cómo Christa-Maria protege a Dreyman mientras toca) de los personajes toman decisiones cruciales en el desarrollo de la trama. Tras tocar esa “Sonata para un buen hombre” tan importante en el guión, Dreyman dice:
Ya sabes lo que dijo Lenin de la Apassionata, de Beethoven: "Si la sigo escuchando nunca acabaré la Revolución". ¿Puede alguien que haya escuchado esta música, quiero decir que la haya sentido plenamente, ser una mala persona?
Parece que, entre los que participaron o fueron testigos de esa cruel vendetta en Grazalema, alguien fue lo suficientemente buena persona como para marcar con una cruz de piedras (¿una cruz cristiana o una X cartesiana? realmente no importa) el fin de esas vidas, para que nosotros podamos recordar ahora que son vidas de otros.
Porque, por una extraña variación del principio antrópico, son siempre vidas de otros las que recordamos en todas las tragedias. Sus vidas dejaron de reverberar en el sitio marcado con la cruz, y nosotros, los supervivientes, somos los únicos que podemos recordar y mantener así parte de sus vidas viva en nuestra memoria.
Notas para el guión de "Astrología Sentimental, un curso práctico"
Él duerme en su habitación.
Ella se acerca a la cama, se mete entre las sábanas y le da un beso de amor y cariño, más tierno que apasionado.
Él se despierta lentamente, la mira. No esperaba algo así. Se echa a llorar, emocionado.
Ella se le queda mirando, con una expresión de amor, y le dice: “¿por qué lloras?”
Él contesta, entre tierno y burlón: “Porque soy de agua”.
Mucho antes hemos sabido que él le reprochaba a ella su frialdad porque ella “es de aire” (libra), mientras se arrogaba el liderazgo emocional porque él “es de agua” (escorpio).
Ella le dice, con expresión seria: “Entonces, ¿tengo yo que estornudar ahora?”
No hemos dicho todavía que el sentido del humor de ella, fascinante, no siempre resulta fácil de seguir
Ensayo para una biografía
Usando git para parchear regresiones
Hay varias razones primarias por las que git me parece lo más interesante en el espacio de DSCM (Decentralized Source Code Management):
- Su formato de almacenamiento está muy bien pensado. Sin las complicaciones teóricas que hacen daño a otros sistemas, compacto y flexible, con unas prestaciones excelentes.
- La detección heurística de copias y movimientos de archivos. Pedirle a los autores que marquen copias y movimientos no va a funcionar (metacrap), y sin duda no funcionará con la ingente cantidad de legacy (CVS sobre todo) que no puede marcarlo por limitaciones de formato. Su detección es buena, y nada impide incorporar esa metainformación al formato en el futuro, sujeta a auditoría autorial por personas.
- Las herramientas para hacer cosas en el cliente son muy buenas. Si bien tiene una curva de aprendizaje alta, estamos hablando de una herramienta para pofezionales, y no de algo que deba ser fácil de usar de entrada.
un ejemplo del último uso: el otro día encontré y reporté un bug trivial en python. Quise averiguar después de reportarlo en qué ramas de desarrollo estaba todavía presente, así que tuve que escribir la siguiente línea:
sgala@marlow ~/newcode/python.git (py3k)$ for i in $(git branch -a| sed -e "s/\*//"); do if git rev-parse --verify $i:Include/pymath.h >&/dev/null ;then PAGER= git grep doube $i:Include/pymath.h 2>/dev/null ; fi; done benjaminp-testing:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); okkoto-sizeof:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); py3k-ctypes-pep3118:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); py3k-urllib:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r26a3:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r26b1:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r26b2:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r30a5:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r30a5-real:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r30a5-real@62867:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r30b1:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tags/r30b2:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tlee-ast-optimize:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); tnelson-trunk-bsddb-47-upgrade:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double); trunk-math:Include/pymath.h:extern double copysign(doube, double);
Lo que hace es: de todas las ramas del repositorio git branch -a| sed -e "s/\*//" ,
si en ellas está el archivo Include/pymath.h , es decir, si
git rev-parse --verify $i:Include/pymath.h >&/dev/null devuelve un código de retorno de no error,
imprime un grep de la string incorrecta PAGER= git grep doube $i:Include/pymath.h 2>/dev/null , sin errores.
En vez de ese simple comando, nada impediría mover la copia de trabajo a cada rama y probar un nuevo test, etc. Es esa gran flexibilidad, hija tanto de tener a mano todo el repositorio como de la gran eficiencia de gestión de la copia de trabajo, lo que más me gusta de su uso en el cliente. Y también la facilidad de uso de git log --stat -p --color -M -C para ver los cambios recientes, mucho mejor que intentar entender los correos que envían otros sistemas.
Mi productividad como depurador, que es casi sin duda el trabajo que mejor hago como desarrollador de software, el único en el que me consideran y me considero en la élite mundial, ha crecido tremendamente desde que tengo esa herramienta a mano. Así que ahora lo primero que hago cuando me enfrento a una base de código nueva es buscar un repositorio git o bien usar las herramientas adecuadas para crearlo.
Declaración de Intenciones
Libre te quiero, como arroyo que brinca de peña en peña. Pero no mía. Grande te quiero, como monte preñado de primavera. Pero no mía. Buena te quiero, como pan que no sabe su masa buena. Pero no mía. Alta te quiero, como chopo que al cielo se despereza. Pero no mía. Blanca te quiero, como flor de azahares sobre la tierra. Pero no mía. Pero no mía ni de Dios ni de nadie ni tuya siquiera.
Agustín García Calvo
(Canciones y soliloquios, 1976)
Cantada por Amancio Prada
Koans en el espíritu de una sitcom postmoderna
Tras una larga conversación, en la que se habló de muchas cosas, Ella le deseó: “Buena suerte con ella”. No hablaba de Ella, se refería a una chica a la que Él pretendía. Él quedó un rato pensativo, y le contestó: “Como estuvimos hablando antes, mantengámonos en el presente, y sin crear expectativas. Digamos mejor ‘Espero que disfrutes de momentos dulces con ella’. Creo que es un objetivo más realista. Cuantificable y medible.”
Se quedó pensativo durante un momento, y continuó: “Cuando se aplica repetidas veces, nos llevará a esa ‘Buena Suerte’ sostenida que me deseabas al principio, pero de una manera mucho más constructiva.”
Ella, gestora de proyectos, que no había entendido gran cosa la discusión teórica previa sobre intentar estar en el presente y no hacerse expectativas o ilusiones, comprendió en ese preciso momento.
Unos días antes, por otra parte, Él había observado que Ella (hablamos ahora de otro Él y otra Ella) era muy insegura, y siempre intentaba ser la primera en algo, para no verse relegada. Un día se lo comentó, y ella estuvo, hasta cierto punto de acuerdo. “Así que, por ejemplo, te dedicas al tango porque es algo que te puede permitir mejorar contínuamente, y por tanto destacar, ¿no?”, dijo Él. Ella asintió. Él quedó un momento en silencio y dijo: “Si tienes que destacar en algo, ¿por qué no vas a la raiz e intentas ser la persona más feliz del mundo? Ese esfuerzo valdría sin duda la pena.”
Hubo un silencio largo. Ella no dijo nada, pero sus ojos brillaron con un fulgor qua la hizo, durante un rato, extrañamente feliz.
Vida en la zona "excluída"
La frontera entre Ucrania y Bielorrusia parte la zona de exclusión en dos regiones más o menos similares, pero esto no tiene significado para la fauna salvaje. En una ocasión, al aparecer un solitario oso pardo, los ucranianos pensaron que llegaba de Bielorrusia, y los bielorrusos pensaron que venía de Ucrania. En cuanto al oso, desapareció, sin dejar pistas ni de su origen ni de su destino.
Mary Mycio, Wormwood forest: a natural history of Chernobyl, citado por Público
Siempre recordaré cómo le impactó a Julia la frase del matemático de Jurassic Park (Jeff Goldblum) cuando ve que los huevos, aparentemente esterilizados científicamente, están eclosionando: la vida se abre camino. Yo le había explicado con mucho cuidado [la teoría de la evolución, y cómo, por definición, el éxito de la vida se mide por su capacidad de sobrevivir y perpetuarse.
Le había explicado cómo la fuerza ciega de la evolución se impone a las pretensiones del poder científico del ser humano, de la misma manera que la aparición de la mecánica no lineal y la teoría del caos derrumbaron las pretensiones de conocimiento absoluto de los físicos de finales del siglo XIX. Afortunadamente, tras bajar el escalón geocentrista y el eurocentrista, seguimos bajando desde el pedestal infantil en el que nos sube el pensamiento mágico: el escalón de asumir que podemos explicar el mundo, el de creer que podemos destruirlo (¡ah, las pesadillas de la SciFi post Hiroshima!), el de pensar que el ser humano es el único ser inteligente sobre la tierra,...
Hasta que podamos hablar de igual a igual con las bestias, los peces y los pájaros (que diría Konrad Lorenz) y decir con él (y con Vincent Van Gogh):
En la Naturaleza la verdad supera en belleza a todo lo que puedan imaginar nuestros poetas, que son los únicos encantadores que existen.
Culpa por la impotencia ante el castigo
Pequeña adúltera, con el pelo pajizo antes de tu castigo, desnutrida, tu rostro oscuro era hermoso. Mi pobre chivo expiratorio, Casi te amo pero, lo sé, habría tirado, las piedras del silencio.
Seamus Heaney, punishment, fragmento, traducción mía
Heaney canta ahí a la momia de una adúltera sometida a sacrificio ritual y expresa su sensación de culpa a través de las eras.
Belleza americana rodada por un europeo
La escena de la bolsa de plástico que baila en American Beauty, que ya hemos citado aquí, tiene un claro referente en Paris, Texas: la escena en la que Travis vuelve a beber y Hunter tiene que ayudarle a llegar a un lavomatic para dormir. Por delante de ellos se arrastran papeles de periódico arrugados hacia la cámara mientras suena la música de Ry Cooder. Cuando la vi no pude evitar recordar la otra escena, veinte años después. Creo que la referencia es clara, aunque habría que preguntarle a Sam Mendes para estar seguro de si hay un homenaje consciente o simplemente la memoria inconsciente de trabajar a partir de este plano.
Poco después de este clip Travis le cuenta a Hunter otra parte de la historia de sus padres, que se mezcla indisolublemente con la de su hijo y sus padres: Travis y Jane. Una película profundamente edípica, con un Travis que vuelve de la nada para convertirse en padre de nuevo y, con la ayuda de su hijo, matar al padre (él mismo) y desaparecer. En el proceso habla de Paris, Texas, el lugar de donde viene él, tanto metafóricamente como, quizá, después de esa muerte en vida de la que resucita al comienzo de la película.
He had this idea about her. He looked at her... But he didn't see her. He... He saw this idea. And he told people that she was from Paris. A big joke. He started telling everybody all the time, Finally it wasn't a joke anymore. He started believing it.
Dando forma al futuro
Vuelan cien moscas. Un gato, sobre el muro, sueña la noche...
Comportamiento emergente, una metáfora
Todos los sistemas complejos muestran comportamiento emergente. Por ejemplo, una nota aislada en una sinfonía de Beethoven golpea al oyente como un sonido sencillo, pero juntas, de la manera en que Beethoven las dispuso, las notas pueden impactar al oyente a un nivel más alto (emocional e intelectual). Google nos da un buen ejemplo informático: una página Web, tomada aisladamente, es difícil de evaluar con respecto a su utilidad, corrección y popularidad. Pero, tomadas juntas, las páginas Web proporcionan información útil, que se puede extraer con el algoritmo PageRank. La inteligencia aparente de Google Search es una propiedad emergente.
Peter Van Roy, The Challenges and Opportunities of Multiple Processors: Why Multi-Core Processors are Easy and Internet is Hard, via LtU
El espíritu de la contradicción
Para olvidarte recorto viejas fotos que me pediste.
La creatividad como "caer con estilo"
Una parte clave de la creatividad consiste en la capacidad
de convertir un fallo en algo que ilumina supuestos "datos",
revelando que son realmente asunciones, y a partir de entonces
ya no son sacrosantas, y sus méritos y defectos se pueden
considerar desapasionadamente.
-- Douglas R. Hofstadter, Le Ton beau de Marot
Adivinanza
(Me) Planteé el sábado pasado una adivinanza, que luego le he dicho a varias personas, con resultados poco satisfactorios. No sé la solución, tenemos que construirla entre todos:
________ es a la poesía como el baile es a la música.
La adivinanza parte de dos líneas de pensamiento: un chiste que contó Marcos, jugando con pseudo acentos andaluces o porteños, sobre poema<->problema/poesía<->policía, al que le contesté yo: la poesía nunca es un problema, la poesía es la solución; por otra parte estoy dándole otro empujón a Le Ton Beau de Marot, un gran libro sobre la música y el lenguaje (Hofstadter dice la música del lenguaje). Cruzando ambas cosas, y yendo a ayudar en clase de tango, saltó el p(r)o(bl)ema...
Dejo un tiempo para pensar, ya pondré las ideas que tuve y tengo en comentarios o, si la cosa sigue elaborándose, en un post completo.
